
Hace algunos años en base a una experiencia personal, logré “tomar conciencia” de lo que significaba vivir en automático. Fue maravilloso vivir esa acción y poder reconocer cuanta calidad de vida ganaba y por cierto, el gran beneficiado era mi entorno inmediato junto conmigo.
Fue un encuentro conmigo mismo, como rencontrarse con un viejo amigo querido, al que había dejado de ver por largo tiempo. Al que por circunstancias ajenas a mi, lo había abandonado, pero saben? Siempre estuvo ahí, esperando a que lo reconociera y lo llamara a tomar el lugar que merecía. Aprendí a observarme, a estar
(Leer más)








