Por 40 millones de pesos chilenos, el padrón electoral (es decir, todos los chilenos
inscritos en el Servicio Electoral) es vendido a diversas empresas que
buscan datos como dirección, profesión, número de identificación,
inhabilidad etc.
Universidades privadas, bancos, financieras, partidos políticos e
incluso candidatos a parlamentarios son los que han comprado el padrón
electoral que dispone el Servicio Electoral, cuyo precio está fijado
por ley y entrega información, además del nombre y la dirección, sobre
las inhabilidades, profesión, fecha de nacimiento y el número de
identificación.
El padrón electoral, que incluye a poco más de ocho millones de
personas, será engrosado además por todos los chilenos mayores de 18
años cuando entre en vigencia la ley de inscripción automática y voto
voluntario, cuya información estará disponible a cualquier persona o
entidad pública o privada que cancele los cerca de 40 millones de pesos
que cuesta el padrón.
Es por ello que para el senador Pedro Muñoz, es importante crear una
agencia de protección de los datos personales, además de excluir de la
posibilidad de entregar esta información a entidades privadas, como
bancos e incluso la empresa que administra Dicom.
“Uno está permanentemente presionado por este tipo de instituciones
que le ofrecen créditos sabiendo la información económica, financiera
que uno tiene. Creo que son datos que están dentro del ámbito de la
privacidad y cada una de las personas son libres y soberanas para
darlas a conocer si así lo estiman conveniente”
La idea será propuesta al ministro Secretario General de la
Presidencia, José Antonio Viera Gallo, quien de todas formas tiene una
visión diferente de este tema.
El secretario de Estado precisó que en la reforma constitucional de
calidad de la política, el Ejecutivo puso una norma que indicaba que el
listado de los militantes de los partidos políticos era público,
propuesta que, sin embargo, fue desechada en el parlamento. Similar
situación ocurre, a su juicio, con el listado de chilenos inscritos en
los registros electorales.
“Habría que ver la ley de protección de datos de las personas. Mi
impresión es que es un dato de carácter público, porque no dice
relación con ningún antecedente de la privacidad de alguien, sino que
se refiere únicamente al hecho de estar inscrito en un registro
electoral y la dirección, pero la dirección se sabe ya por el guía de
teléfono que normalmente se tiene. Entonces no veo un dato personal,
pero habrá que estudiarlo bien”.
De todas formas, agregó Viera Gallo, habría que estudiar la situación
respecto de la publicidad del RUT de las personas que aparece en la
información del padrón del Servel, tal como apunta el Consejo para la
Transparencia, entidad que en el caso de los funcionarios públicos
mantiene bajo estricto secreto este dato.
Pero una visión diferente tiene Adolfo Castillo, director ejecutivo de
Libertades Ciudadanas, quien señaló que se corre el riesgo de mal
utilizar la información para obtener lucro y beneficios corporativos.
“Tiene, por ejemplo, informaciones que benefician a algunas empresas,
preguntan por licitaciones, por montos, por contratos, por qué tipo de
empresas están haciendo tales servicios. Falta regulación, hay una
inmadurez en el Estado chileno, institucional, que no logra poner
flancos ni barreras a los derechos que se han alcanzado en esta
sociedad”.
Para Castillo igual resulta preocupante la utilización que puedan
hacer los partidos políticos de los datos que aparecen en el padrón
electoral, pues finalmente hay organizaciones que también son
representantes de intereses económicos, por lo que también debería
regularse a su juicio la posibilidad de que accedan a ellos.
Fuente: http://www.radio.uchile.cl








Y alguien nos pregunta si queremos que nuestros datos se vendan a la hora de inscribirnos? ganamos algo?... que barza!