
Ante el día mundial de Naciones Unidas
Ante la actual situación de crisis global, en la que se suporponen una recesión mundial en ciernes que se viene incubando desde hace tiempo, los sucesos terroristas del 11 de Septiembre en Nueva York y Washington, la actual escalada bélica dirigida por EEUU y la OTAN, el creciente malestar e inquietud en muchos países árabes e islámicos por la teoría occidental del "choque de civilizaciones", la psicosis y "alarma social" magnificada por la mayoría de medios comunicación en relación a una supuesta guerra bacteriológica, etc. etc. y todo ello en un marco de asignaturas pendientes que EEUU tiene con Naciones Unidas y Naciones Unidas con toda la humanidad, la Asociación ECOjustícia, quiere manifestar en este DIA MUNDIAL DE NACIONES UNIDAS, lo siguiente:
Frente al terrorismo, ¿no sería mejor una verdadera lucha contra la miseria y las diferencias abismales entre ricos y pobres, mayor hoy incluso que en la misma Edad Media, una verdadera lucha por el fomento de valores de cooperación e inclusión, en lugar de competencia y exclusión, una verdadera lucha para que la actual civilización globalitaria, pretendidamente superior, pero por la fuerza, no acabe provocando la profecía autorrealizable que algunos al parecer buscan y otros teorizan desde hace años, o sea el choque de "civilizaciones"? ¿No sería mejor que los países desarrollados tal como prometieron en su día, en el marco de la ONU, dedicaran el 0,7% de su PIB a la Ayuda para el Desarollo y que tal como prometieron en 1992 en la Cumbre de Río, transfirieran ya, de una vez, los 600.000 millones de dólares para el Desarrollo Sostenible que se comprometieron a facilitar a los países del Sur?.
Frente a la venganza, ¿no sería mejor la aplicación de la justicia internacional y de dar mayor sentido al Tribunal Penal Internacional, a un mayor ejercicio de los derechos y deberes humanos y del derecho internacional público? ¿No sería mejor, más ejemplar, más creible, más justo y legítimo, respetar la legalidad internacional, la Carta de Naciones Unidas y el papel que le corresponde a éstas, en este caso como en otros? ¿Porqué este interés en vaciar de contenido, instrumentalizar las Naciones Unidas en unos casos u obviarlas en otros, acaso no nos damos cuenta que cuanto menos legitimada se encuentre la ONU, más nos dirigimos hacia el abismo, el caos, la selva, la ley del más fuerte y la reacción -no tienen nada que perder- del más débil, con la consiguiente espiral acción-reacción? ¿No sería mejor y mucho menos criminógeno, en lugar de hacer coaliciones internacionales para la guerra, hacerlas para la paz, reforzando las Naciones Unidas, los órganos competentes para la prevención y resolución pacífica de conflictos de la misma ONU (la Comisión Carnegie, por ejemplo), las organizaciones con estatus consultivo para ello como la FEWER (Foro de ONG para la prevención temprana de conflictos) o otras de reconocido prestigio internacional como la Comunidad de San Egidio?.
Frente a la guerra, ¿no sería mejor exigir un papel mucho más valiente y decidido, ahora con el Premio Nobel de la Paz otorgado a Naciones Unidas, en la resolución pacífica de conflictos, de los cascos azules y de las muchas resoluciones de Naciones Unidas, unica organización legitimada internacionalmente para resolver conflictos, para el mantenimiento de la paz o para juzgar en los Tribunales competentes a los culpables de terrorismo (todos los tipos de terrorismo, incluyendo el terrorismo de Estado, venga de donde venga)? ¿No serían mucho más inteligentes estas medidas y otras, antes de que se evidencie que con el pretexto de perseguir a unos terroristas todavía indeterminados, (de los que por cierto sólo los EEUU y la OTAN, tienen pruebas documentales de ser los autores de los sucesos del 11 de Septiembre), se quieren extender nuevos dominios y conquista de áreas geoestratégicas de recursos naturales teniendo en cuenta que las futuras reservas de petróleo y de gas natural del mundo se encuentran en Asia central y que el futuro granero del mundo, fruto del cambio climático también se encuentra en Asia central?
Frente a la globalización ¿No sería hora ya que la sociedad civil internacional, la ciudadanía global, los múltiples movimientos por otra globalización y por supuesto las 44.000 ONG de ámbito internacional -más los centenares de miles de otros ámbitos nacionales y locales-, se plantearan decididamente y ya, un apoyo (crítico, desde luego, pero apoyo), una presión (constructiva desde luego), una sinergia (dialéctica y dificil, que lo será), un posicionamiento político claro y sin ambiguedades (ni apolítico, ni neutral, ni humanitario), tanto con respecto a Naciones Unidas, como a otras grandes asignaturas pendientes y injusticias clamorosas? ¿No sería hora ya de convocar no una campaña (como las minas antipersona, deuda externa, etc.) sino LA campaña, la tarea pendiente, la madre de todas las campañas, o sea, la reforma pendiente de Naciones Unidas que espera y espera desde 1995, incluida la ampliación del Consejo de Seguridad y la modificación de la Carta de Naciones Unidas, incluyendo la eliminación del derecho de veto y la inclusión del voto ponderado en función del numero de habitantes de los países miembros, para ir reduciendo la actual exclusión de tantos países y millones de personas? Por cierto, ¿es de recibo que sólo 7 agrupaciones de ONG de ámbito internacional, de las 44.000 existentes, hayan denunciado los actuales bombardeos "humanitarios" en Afganistán? ¿Desde cuando ser independiente equivale a manifestarse apolítico, neutral o humanitario?
Por los deberes y responsabilidades. Ahora más que nunca, otro mundo es posible, necesario y urgente su articulación mundial. Es necesario evitar males mayores, es necesaria una gran sinergia internacional ya, no podemos esperar a que la suerte o la guerra reconduzcan la actual situación de crisis global. El caos y los efectos cruzados de cada vez más crisis superpuestas, nos están llevando poco a poco a un punto de no retorno. El tiempo se agota. Y atención, tampoco mitifiquemos una cierta "cultura de paz" domesticada que nada dice o nada sabe sobre los crecientes desastres climáticos, auténtico enemigo nº1 de la humanidad, en la medida que en la última década han causado ya 7 veces más destrucción y damnificados que las mismas guerras en el mismo período (Cruz Roja Internacional. Informe sobre Desastres 2001). Los deberes y responsabilidades de EEUU con respecto al Protocolo de Kioto son enormes, los de Naciones Unidas, en este y otros aspectos son grandes, la de los Estados y sus Gobiernos y Parlamentos también es grande, pero también hay que exigir y nos debemos exigir deberes y responsabilidades en nuestros ámbitos de decisión y actuación civil y ciudadana (derechos, pero también deberes). Y un deber y responsabilidad, el día de hoy, es ir hacia una gran movilización de la sociedad civil por la mundialización democrática y frente a la globalización no democrática. Nunca una generación como la actual ha tenido una responsabilidad tan grande sobre sí misma y el futuro de sí misma.
Por las Naciones Unidas, por la paz y por la resolución pacífica de los conflictos. Por el respeto del derecho internacional y de la justicia internacional.






