
Ya terminó el día 13 de diciembre en Chile... Y con él, una esperada "primaria" en sus elecciones presidenciales. El opositor empresario de derecha
Sebastián Piñera lidera por un amplio margen el conteo de las
elecciones presidenciales de hoy en Chile, pero deberá competir en una
segunda vuelta que podría marcar el fin de casi dos décadas de
gobiernos de la centroizquierda.
Piñera, un empresario de 60
años con una fortuna de 1.000 millones de dólares según Forbes y que
quiere más incentivos a los privados, obtenía 44,67% de los votos,
escrutado 60% de las mesas de votación, informó Reuters.
El ex
presidente Eduardo Frei, candidato de la coalición Concertación en el
poder y que ha prometido seguir con las políticas de la popular
mandataria Michelle Bachelet, acumulaba 32,08% de los votos.
El
bloque Concertación ha gobernado Chile desde 1990, tras la dictadura de
17 años del general Augusto Pinochet, quien murió en el 2006.
Un
triunfo en la segunda vuelta de Piñera no implicaría un cambio profundo
en la política económica que ha convertido a Chile, el mayor productor
de cobre del mundo, en un modelo de estabilidad.
Pasadas las
cuatro de la tarde hora local, comenzó el escrutinio de las primeras
mesas que se habían constituido a las siete de la mañana para los
sufragios, en los que también se renovará parcialmente el Congreso de
senadores y diputados.
El independiente Marco
Enríquez-Ominami, hijo de un guerrillero asesinado durante la dictadura
de Pinochet, obtenía 17,78% en el primer recuento oficial, mientras que
Jorge Arrate, un ex miembro de la coalición que gobierna el país,
conseguía 5,45%.
CON OJOS EN SEGUNDA VUELTA
Bachelet,
quien entregará el poder el 11 de marzo del 2010, es la mandataria más
popular en los Gobiernos de la Concertación -que dio prosperidad al
país pero que se ha desgastado-, aunque su alta aprobación ciudadana no
ha logrado ser traspasada a Frei.
"Todos sabemos que va a
haber una segunda vuelta así es que esta primera vuelta va a ser muy
importante, pero sin duda tendremos una nueva jornada... donde
finalmente se elija al presidente de la República", dijo Bachelet
después de votar.
Unos 8,28 millones de votantes estaban
inscritos para las elecciones del domingo en Chile, la economía con
menor riesgo crediticio en América Latina.
Frei, de 67 años y
quien gobernó entre 1994 y el 2000, ha dicho que seguirá adelante con
los planes de protección social que impulsó Bachelet para los chilenos
de menores ingresos que buscan achicar una de las brechas más amplias
entre ricos y pobres en América Latina, pese a la prosperidad del país.
"Hoy día definimos el futuro del país. Aquí lo que se define
son dos maneras, dos visiones de Chile. Nosotros no queremos saltos al
vacío, ni queremos volver al pasado. Queremos un Gobierno que se
preocupe por la gente", dijo Frei a periodistas tras sufragar en la
sureña ciudad de La Unión.
Para los chilenos, ya acostumbrados
a las segundas vueltas, esta se anticipa como un enfrentamiento duro en
que La Concertación deberá esforzarse por captar parte de los votos de
Enríquez-Ominami, que al igual que los del candidato Arrate, fue alguna
vez miembro del pacto oficialista.
Enríquez-Ominami dijo el
domingo que estaba dispuesto a "conversar" apoyos de cara a la segunda
vuelta. Los analistas han dicho que este político dejaría en "libertad
de acción" a sus votantes, aunque también es posible que haga un guiño
hacia Frei, pese a que su campaña se dirigió a criticar a los
"dinosaurios" concertacionistas.
Sin embargo, una encuesta de
Corporación CERC dada a conocer esta semana indicó que la mitad de
quienes apoyan a Enríquez-Ominami votarían por Frei en el balotaje,
mientras que 23% lo haría por Piñera.
Los especialistas dicen
que es posible el "desembarco" de más rostros del gabinete de la
popular mandataria Michelle Bachelet para apoyar la candidatura de
Frei. Bachelet es la presidenta con mayor aprobación en la historia de
los Gobiernos de la Concertación, pero no ha conseguido traspasar esa
popularidad a Frei.






