Ante las informaciones que recibe UNICEF en Haití de que niños han salido del país sin las correspondientes garantías legales, se han puesto en marcha y reforzado medidas para evitar el tráfico infantil. También se han recibido avisos de que niños han abandonado hospitales solos o con personas que no habían acreditado ser sus familiares. Las autoridades haitianas ha abierto investigaciones y han aumentado la vigilancia en las salidas del país, para prevenir que se lleven a niños de forma irregular.

Unicef contra el tráfico de niños y las mafias
El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEf) ha pedido una mayor implicación de los gobiernos europeos en la lucha contra el tráfico de menores, que cada año afecta a 1,2 millones de niños de todo el planeta. “La relevancia otorgada a la prevención del tráfico de menores, a los derechos de la infancia y a la opinión de los niños ha sido hasta ahora insuficiente”, afirma la organización.
“El tráfico de niños en Europa”, cuestión subordinada. En un informe sobre este asunto, Unicef lamenta que “la problemática de la trata de menores es considerada a menudo una cuestión subordinada al tráfico de seres humanos en general”. El estudio, titulado ‘El tráfico de niños en Europa’, analiza las medidas jurídicas y políticas que se aplican en 50 países de Europa y de Asia Central para proteger a los niños y combatir el tráfico de menores, y afirma que este fenómeno afecta a casi todos los países europeos.
¿Qué hacen los gobiernos? . Tal y como recordó la agencia de la ONU, la ratificación de la "Convención sobre los dereschos de la infancia "de otros instrumentos del derecho internacional obliga a los estados a luchar contra el tráfico de menores, a ayudar a las víctimas y a identificar a los niños en situación de riesgo.
1,2 millones de niños, víctimas cada año del tráfico de menores. Si bien no existen datos exactos, pues la mayoría de estudios sólo hacen referencia a la explotación sexual infantil, se calcula que cada año 1,2 millones de niños de todo el mundo son víctimas del tráfico de menores, que genera un beneficio anual valorado en 7.000 millones de dólares. El informe sostiene que la pobreza, la discriminación sexual y racial, la falta de información, los conflictos, las catástrofes naturales y las crisis económicas favorecen ese fenómeno del que principalmente son víctimas los niños del sudeste asiático, de África, de América Latina y Central y de Europa Oriental. Las víctimas pueden ser obligadas a mendigar y a cometer pequeños delitos, aunque otras son obligadas a prostituirse o son utilizadas como mano de obra.

El tráfico de niños afecta cada año a más de un millón de menores, alerta Unicef
La agencia de la ONU denuncia el "agujero legal" que existe en el Reino Unido
El tráfico de niños afecta cada año a 1.200.000 menores, lo que constituye una "crisis global" a la que es preciso poner coto, advierte la agencia de la ONU para la infancia (Unicef) en un nuevo informe divulgado ayer en Londres. Esta práctica es un negocio en alza para las bandas de delincuentes que reporta al año unos 8.500 millones de euros de beneficios, dice el documento, titulado "Fin a la explotación de niños". En los últimos tres años se ha producido un aumento del 20% en el número de menores que se prostituyen en Tailandia, mientras que en China alrededor de 250.000 mujeres y niños son víctimas del tráfico, destaca Unicef.
Todo ello constituye "una crisis global" que afecta a países de todo el mundo, aseveró David Bull, director ejecutivo de Unicef en el Reino Unido y responsable del informe. Los objetivos del tráfico infantil son la utilización de los menores como mano de obra barata, para la explotación sexual, en trabajos domésticos, transporte de drogas, mendicidad o como carteristas, entre otros.
"Agujero legal"
La agencia de la ONU denuncia el "agujero legal" que existe en el Reino Unido, donde está en proceso de tramitación una ley que hará ilegal el tráfico de personas con fines de explotación sexual. Pero, según precisa, técnicamente se podría traficar con personas para otro tipo de fines, ya que esos aspectos quedarán sin protección con la nueva ley. "El Gobierno debe prohibir este tráfico para cualquier tipo de fin y tiene que dedicar fondos al cuidado y protección de las víctimas", indicó Bull. "Aunque se trata de un serio abuso de los derechos infantiles, se considera algo menos peligroso que el tráfico de drogas", añadió.
Pero el responsable de la agencia de la ONU en Londres insistió en que "no se puede imaginar nada peor que ser llevado a un país extranjero y arrebatado de tu familia para que abusen de ti, te peguen o te vendan con un objeto sexual". Según el informe de Unicef, entre 8.000 y 10.000 niños han sido traídos al Reino Unido por redes de tráfico de menores, aunque alerta de que el número puede ser mayor pues es difícil descubrir ese tipo de delito.
Señala que los niños provienen de cada vez más países, sobre todo del África Occidental, del Este de Europa, Asia y Jamaica, y que son enviados no sólo a las grandes ciudades del Reino Unido, como Londres, sino a pequeñas localidades donde pasan más desapercibidos.

El primer ministro de Haití, Jean-Max Bellerive, indicó que el tráfico ilegal de niños es «uno de los mayores problemas que tenemos».
El primer ministro de Haití, Jean-Max Bellerive, afirmó que existe tráfico de niños y de órganos en su país tras el terremoto del 12 de enero que devastó esa nación caribeña y ha dejado 170.000 muertos y a muchos niños huérfanos.
"Hay tráfico de órganos para niños y otras personas, porque existe una necesidad para todo tipo de órganos", afirmó Bellerive en una entrevista con la cadena CNN que recoge hoy la cadena de televisión estadounidense en su edición digital.
El primer ministro haitiano no dio detalles, pero cuando la periodista Christiane Amanpour
le preguntó si también hay tráfico de niños, Bellerive respondió: "Las informaciones que yo recibí dicen que sí" lo hay.
El Gobierno de Haití está tratando de localizar a niños desplazados y registrarlos para entregarlos a miembros de su familia o darlos en adopción, explicó.
Bellerive indicó que el tráfico ilegal de niños es "uno de los mayores problemas que tenemos".
El primer ministro señaló que está trabajando con las embajadas en Puerto Príncipe para proteger a los niños de los traficantes.
Explicó que antes de permitir que cualquier niño abandone el país, el Gobierno trata de confirmar si los menores tienen los papeles de adopción en regla.
Las declaraciones del primer ministro haitiano se producen después de que el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) expresara su preocupación por la salida de niños supuestamente huérfanos de Haití sin contar con la documentación adecuada o sin que se hayan concluido los trámites legales de su adopción.
Unicef habló inicialmente de 15 pequeños secuestrados en hospitales de ese país, pero después matizó esa declaración y precisó que buscaba confirmar esa cifra.
Por otra parte, diferentes organizaciones del norte de República Dominicana calificaron el pasado día 26 de alarmante y desbordante el tráfico de niños haitianos hasta la ciudad de Santiago y otras vecinas tras el terremoto.
El Gobierno de Estados Unidos afirmó hoy al respecto que está "activamente involucrado" en la lucha contra el tráfico de personas, particularmente niños, después del terremoto en Haití.
El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, indicó hoy en su rueda de prensa diaria que "en este tipo de situaciones, cuando hay muchos niños adicionales huérfanos, separados de sus familias, existe el peligro" de que haya tráfico infantil.
EE.UU., dijo, ha visto "surgir pequeños signos" de este peligro, por lo que trabaja desde Washington y sobre el terreno, con el Gobierno haitiano y las ONG, para prevenir esta práctica ilegal.
La oficina del Departamento de Estado dedicado a la lucha contra el tráfico de personas colabora con Unicef y el Gobierno del presidente René Préval, así como con ONGs para proteger a los niños haitianos en esta tragedia.
Juntos han iniciado una campaña para registrar a los niños que no están acompañados o han sido separados de sus familias por el terremoto.
Igualmente, buscan localizar a sus familias, reactivar la brigada de la Policía haitiana de protección de niños, prevenir el tráfico de niños desplazados e informar a la población de los riesgos de abandonar a sus hijos en tiempos de crisis, entre otras medidas.
Washington ya había trabajado en este frente con el Gobierno haitiano antes del terremoto