
Interpelado
por los edificios nuevos con fallas estructurales, Lorenzo Constans,
ejemplificó con el monumento italiano, pero olvidó que ahí no vive
nadie y que lleva años amarrada para evitar su derrumbe.
Una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía a cuatro días del
terremoto es el estado de las construcciones que presentan grietas o
fallas estructurales, especialmente edificios nuevos y de altura.
Al presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Lorenzo
Constans, se le pidió explicaciones sobre la situación de cerca de
veinte edificios en el Bío Bío, pero también numerosas edificaciones en
Santiago y Viña del Mar que quedaron inhabitables.
“Hay edificios que están inclinados, el ejemplo más claro es la Torre
Pisa que se ha mantenido por siglos en pie y, por lo tanto, creo que es
conveniente analizarlo con un profesional adecuado”, respondió Constans.
Lo que al parecer olvidó el presidente de la Cámara Chilena de la
Construcción es que en la Torre Pisa no vive nadie y que permanece
amarrada para evitar su derrumbe.
Respecto de los reclamos de los propietarios de los departamentos
dañados, quienes dicen que han recibido respuestas poco satisfactorias
de parte de las constructoras, Constans afirmó que “en esas
circunstancias es conveniente tener la certeza de lo que se está
diciendo, sino se transmite más intranquilidad”.
Constans además dijo que “con esta magnitud de cataclismo, más que
terremoto, consideramos que las estructuras se han comportado de manera
razonable”. A su parecer, las empresas constructoras pasaron la prueba.
Pero los informes de expertos y las imágenes, sobre todo en Concepción
y en algunos lugares de Santiago, de edificios nuevos que resultaron
con problemas estructurales graves no concuerdan con las palabras del
dirigente gremial.
A la tragedia ocurrida en Concepción con el edificio AltoRío, que se
desplomó dejando atrapados a muchos de sus habitantes entre los
escombros y, hasta el momento, ya cuenta siete personas muertas, se
suman más de 17 construcciones en riesgo.
En Santiago, el escándalo del edificio hundido en Maipú y los nuevos riesgos de derrumbe que surgen con el correr de los días.
Un edificio ubicado en pleno centro de Santiago, en la intersección de
las calles Presidente Balmaceda y General Baquedano, fue desalojado
esta madrugada por el peligro que representa para sus moradores, debido
a las serias fallas estructurales.
Esta evacuación se suma a la del edificio Emerald ubicado en avenida
Irarrázaval, en la comuna de Ñuñoa, que se encuentra inclinado y con
riesgos de derribarse, además, sobre otra construcción vecina.
Fuente: Radio Universidad de Chile





