
Lo que buscan las personas mayores de 35 en los sitios de citas online
En el último tiempo hemos recibido muchos mensajes de mujeres en edad por encima de los 40 años, la mayor parte de ellas divorciadas (algunas tuvieron largos matrimonios) o viudas. El tema abordado es casi siempre el mismo: ¿Es posible relacionarse nuevamente con la edad que se tiene y luego de una separación?
La duda
y toda la inseguridad son absolutamente comprensibles, ya que muchas tuvieron
largos matrimonios y están “recomenzando” nuevamente. Tienen, por lo tanto,
dudas sobre lo que hacer, como tratar, y también sobre su capacidad de amar, ser
amadas y relacionarse nuevamente. A pesar de esto, siempre que surge esta
pregunta, otra pregunta me viene a la mente: “¿Y por qué no?”.
Vivimos
en una época en que la juventud es muy valorada, por lo que una gran cantidad de
personas se someten a tratamientos y cirugías para preservar la juventud,
retardar o evitar el envejecimiento. En los medios de comunicación, la juventud
es exaltada como la octava maravilla: “joven” es sinónimo de “bello”,
“interesante”, “saludable”, “fuerte”... Lo joven es frecuentemente visto como
aquel que todo lo puede, traspasa barreras, es libre para hacer elecciones y
modificarlas conforme a su voluntad.
Toda esa
exaltación a la juventud tiene su corolario: ¿Si lo joven es “todo esto”, lo que
no es joven, qué es? Generalmente la “no-juventud” está asociada a lo “feo”, “lo
no interesante”, “enfermo”, “débil”... De esta manera, conforme la edad va
avanzando, muchas personas comienzan a sentirse impotentes. Creen que no pueden
hacer esto o aquello por no tener 20 años. Piensan que el recomenzar es
solamente para los más jóvenes, que la edad para eso ya pasó. Debido a que
piensan de esta manera, precisamente acaban pareciéndose al estereotipo de lo
viejo. En conclusión, no fue la edad las que las tornó viejas, pero sí su manera
de pensar.
Regresando entonces a nuestro
asunto inicial, ¿es posible pensar en el amor después de los 40? En primer
lugar, para que el amor llegue, es necesario abandonar el estereotipo que
describí anteriormente. Es importante sentirse bella, interesante y capaz de
amar nuevamente. Sobre todo, es necesario recordar que el amor luego de los 40
tiene muchas ventajas. Veamos cuales son.
Los
jóvenes son “bellos” y “saludables”, pero tienen muchas dudas. Pasan por fases
de muchas indefiniciones que pueden generar mucha angustia. No saben bien
quienes son, lo que quieren hacer, quienes quieren ser. Las personas con más
edad tienden a tener mayor madurez: ya hicieron elecciones consideradas
“cruciales”, saben bien quienes son y lo que les gusta. La vida ya no es más
vista como una aventura, tan interesante que asusta. Todo tiende a ser pensado
con mayor tranquilidad, aunque las dudas e inquietudes nunca dejan de existir.
La
juventud, al mismo tiempo no es tan “libre para amar” porque tiene muchos
tabúes. Cuanto más joven, generalmente mayor es la cantidad de “reglas” que
tienen que ser seguidas: “puedes hacer esto, pero no aquello”. Muchas veces se
abandona un amor o se deja de vivirlo por no ser tan “conveniente” o por “no
estar bien”. La madurez trae mayor seguridad en cuanto a las elecciones. Lo
importante ahora no es la opinión de los otros (a pesar que ella siempre tenga
su peso), sino la propia felicidad. La mirada de los otros – negativa o positiva
– deja de ser crucial.
La
experiencia de vida nos trae la seguridad de que sobreviviremos a las piedras.
Si, al terminar un romance, un joven se siente “como si fuera a morir”, la
madurez modifica esta sensación. La pérdida es menos arrebatadora. Aunque haya
sufrimiento, se sabe que no es el fin del mundo, y que será posible vivir sin el
otro. De la misma manera, las dificultades de relacionamiento, que, cuando se es
joven, pueden ser vistas como cruciales, tienden a ser vistas de forma más amena
después de los 40. Ya se sabe cuales son los problemas “realmente graves”, y
cuales son aquellos que el tiempo resolverá.
Mi
intención no es hacer aquí una apología de la madurez o argumentar sobre lo que
es “mejor”. No hay edad mejor, cada una tiene sus ventajas y desventajas. Lo
importante es no amarrarse a las desventajas, como si ellas fueran a impedir
cualquier cosa, y saber hacer buen uso de las ventajas. Por eso, respondo la
pregunta de esas muchas mujeres que nos escriben: sí, es posible amar y
relacionarse después de los 40. Es posible ser feliz en el amor, aunque las
experiencias anteriores hayan sido frustrantes. Más que aferrarse a lo que salió
mal en relaciones anteriores, es preciso saber aprender con la experiencia y
usarla a su favor. Por eso, concluyo con un buen consejo: ¡Siéntanse lindas y
libres, estén abiertas a novedades, y luego estarán amando nuevamente!
Dra. Mariana Santiago de Matos
Psicóloga
Asesora de Match.com







Creo que todo depende de como te paras, desde donde estás viendo, lo relativo de las cosas y del pensar. A mi me parece que a los 40 recién se tiene alguna conciencia del amor, producto de lo que nos ha tocado vivir como sociedad recién se tiene conciencia de la palabra compromiso, fundamental para el amor verdadero, o mas verdadero para no ser tan drástico.
Se puede amar a los 40 ??? ...y se podrá amar a los 20 ??? yo creo que se puede vivir un amor terriblemente apasionado también a los 80, me tocó verlo hace poco en un club de tango, como una pareja octogenaria se besaba apasionadamente en el baile, preguntando supe que se habían conocido hace una semana, no está nada de mal, noo ??!!
Saludos
raulcastor