
Los empleados de Microsoft son unos apasionados de los dispositivos de última generación. Pero hay uno al que no deberían ni dirigir la mirada: el smartphone de Apple, la compañía rival. Es decir, el iPhone.
Sin embargo, un 10% de la plantilla no han podido resistirse a la tentación de poseer uno de estos dispositivos y desafiar así a su propia empresa. Según estimaciones del diario The Wall Street Jounal, 10.000 trabajadores de Microsoft, es decir, un 10% de su personal posee el terminal prohibido.
El periódico relata como un empleado imprudente llegó a tomar una foto con su iPhone





