-Veo con felicidad hijo, que te has dignado a regalarme tu presencia-
-Si padre. He venido si, nuevamente a reprocharte tu proceder inconsecuente
-Dime hijo, cuales son las observaciones y deberes a los que he faltado.
-Ni siquiera debería mencionártelas padre, tu que dices tener conocimiento de todo.
-Solo por curiosidad, hijo, déjamelas saber
-Injusticias, guerras, hambre, etc., etc., te suenan conocidos padre.
-¿Te falta alimento, hijo?
-Si padre, y mucho
-¿Habría suficiente alimento para todos bajo una correcta conducción?
-Si padre, pero esa no es la cuestión
-¿Me culpas por las guerras?
-Obvio, padre, quien más podría ser su
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