
La sociedad occidental -dominada por una mentalidad competitiva y exitista- le asigna demasiada importancia a la autoestima y muchos occidentales se quejan de sufrir una deficiente autovaloración.
¿Será esta situación privativa de nuestra cultura? ¿Qué sucede en otros lugares donde no dominan ni el paradigma judeo-cristiano ni los valores de moda reflejados en expresiones tales como "looser", "winner", "no le ha ganado a nadie", "llegar segundo no es igual" ¿O será que - globalización mediante - estamos todos ya inmersos en la misma problemática? Pero además surge otra interrogante: ¿habría que intentar elevar nuestra autoestima lo más que podamos o
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