
¿Se puede provocar un terremoto? ¿Existe un aparato para eso? Hoy, las especulaciones están a la orden del día. Desde una máquina que los hace, elaborada por los rusos en plena guerra fría y posteriormente comprada por Estados Unidos, hasta el proyecto HAARP (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), un conjunto de antenas que emiten ondas para controlar el tiempo además, claro, de que podría tratarse de una potencial arma de destrucción masiva.
La mirada oficial a este proyecto que se desarrolla en Alaska (y que desde los ’90 convive con la polémica) sostiene que su





