
Las disfunciones sexuales se pueden definir operacionalmente como problemas recurrentes y persistentes, presentes en una o más fases del ciclo de la respuesta sexual humana y que ocasionan sensación de malestar o sufrimiento. Generalmente se delimitan evaluando promedios estadísticos y tomando en cuenta su efecto sobre la persona afectada y sobre la relación de pareja.
Tradicionalmente, la respuesta sexual se suele dividir, con fines prácticos, en cuatro fases: deseo, excitación, orgasmo y resolución. El Deseo Sexual Hipoactivo (DSH) es una disfunción sexual que se enmarca dentro de
La primera de las fases se inicia en forma previa (Leer más)





